Actualidad

Ambas pasiones pueden convivir

Acomodan quirúrgicamente sus horarios; resignan situaciones que otras chicas de su edad viven, pero sin embargo, nuestras jugadoras no se privan de sus pilares: la vocación y el deporte.

Si bien la frase reza que “el saber no ocupa lugar”, al parecer su hacedor no tuvo en cuenta al dios Cronos. Las famosas “horas silla” como diría más de un profesor, marcan la diferencia entre el conocimiento, y la falta de este.

La vida del deportista de elite es limitada, y por tal motivo se torna necesario desde un inicio proyectar, al menos paralelamente, el camino que se recorrerá al momento de colgar las zapatillas.

Lo que años atrás parecía utópico, poco a poco va cobrando fuerza, y nuestras chicas se están haciendo un lugar en el profesionalismo, sin que esto vaya en desmedro de lo señalado anteriormente; esa línea que se tornará aún más importante de lo que ya es, el día que anuncien su retiro.

Las que se encuentran representándonos fronteras afuera, como Débora González (estudia la licenciatura en Ciencias Sociales), Macarena Rosset (Licenciada en Educación Física) o Victoria Llorente (cursa la licenciatura en Turismo), por nombrar solo algunos casos, ya iniciaron ese proceso, y muchas de las chicas que se desempeñan en nuestro país, y también forman parte del preseleccionado nacional, lo hacen de igual forma.

Diana Cabrera, futura profesora de Educación Física, señala que “en el lugar que estoy haciendo la carrera me permiten cursar por materia, y a su vez, cuentan con mucha disponibilidad horaria, lo que me facilita organizar entrenamientos, partidos y torneos internacionales con la selección. Por lo tanto me va a llevar más tiempo culminar con la carrera. Esta modalidad me permite cumplir y priorizar el básquet. Además es una carrera a fin de lo que estoy haciendo y todo suma como vivencia”.

Quien se encuentra estudiando lo mismo es Nadia Flores, MVP de la última final de la SuperLiga, donde su Lanús se coronó campeón. Ella está “en el IMEF, es un profesorado privado que queda en Banfield. Por suerte estudio por la mañana y de ahí salgo directamente para entrenar o a mi trabajo. El profesorado me permite ausentarme durante las concentraciones sin hacerme ningún problema. Toda la vida me apasionó poder enseñar y transmitir cualquier deporte. Creo que practicarlo te salva. Te ayuda a relacionarte. Le permite a los chicos explorar cosas nuevas, mantenerlos activos y felices. Me encanta tener trato con los chicos. Divertirme a la par de ellos. Acompañarlos día a día en el crecimiento y ayudarlos en lo que necesiten, sea picar una pelota o quizá, escucharlos cuando tienen algún problema. Trabajar con chicos es, a mi parecer, uno de los placeres de la vida”.

Por su parte Celia Fiorotto, quien cursa la licenciatura en Educación Física, recuerda que “empecé a estudiar el profesorado de educación física el año que vine a vivir a Buenos Aires. El primer año de la carrera fue complicado, ya que fueron muchos cambios, pero me adapté bien y los años siguientes fueron buenos. Una vez que concluí la carrera, empecé la licenciatura, para complementar mi formación en esta profesión, y también pude terminarla. Fue difícil, ya que por ahí me perdía clases por las concentraciones o viajes, pero organizarme mejor hizo que pudiera con ambas actividades. Sólo me queda la tesis para recibirme. Decidí estudiar debido a que creo fundamental tener una profesión para ejercer paralelamente a la práctica del deporte, y principalmente en la etapa posterior al retiro. Además para mi estudiar fue y es una manera de tener la cabeza ocupada en algo que sé que es positivo para mi futuro”.

Pero no todas se vuelcan por el deporte. La base Macarena Durso será publicista. “Claramente decidí estudiar porque lamentablemente del básquet no se vive acá. Me quedan ocho materias para recibirme y mis tiempos son todo un tema. Tengo que cursar a la noche porque a la mañana trabajo, los días martes y jueves entreno; así que ahí no puedo cursar. Voy a la facultad los días lunes, miércoles y viernes. Por lo general, mi rutina pasa por entrenamientos, salir corriendo a mi casa, cambiarme y de ahí a la facultad”.

Zulema García León será una entusiasta Gestora de Turismo. En su caso “la universidad tiene diferentes modalidades lo que permite acomodarte mejor con los horarios que cualquier otra universidad. Decidí estudiar porque quería seguir preparándome profesionalmente. Por ejemplo a mí me ayuda a combinar el deporte con el estudio perfectamente. También tuve la posibilidad de vivir en Francia unos meses y conocer su cultura, la cual me llamó mucho la atención y siempre quise indagar más. Por este motivo además estudio francés en la Alianza Francesa”.

El diseño de indumentaria es el camino que eligió Ornela Pag, la cual sonríe al afirmar que “con la carrera vengo bastante al día. Me quedan dos años aproximadamente para recibirme. La llevo bien. El tema que es difícil es el de coordinar los tiempos con los entrenamientos. Hay que saber dividirlos. Trato de hacer la carrera lo más rápido posible, pero también trato de no enloquecerme queriendo hacer todo a la vez, porque si no terminas haciendo nada totalmente bien; ni entrenar bien y en condiciones, ni dedicar lo necesario al estudio. Lo que hago es anotarme en las materias que creo poder hacer bien, y si no me da en tiempo dejo alguna, pero siempre trato de hacer lo más posible. Mi prioridad siempre es el básquet, pero sé que es necesario estudiar ya que es difícil vivir de eso, Además, esta carrera que elegí me gusta mucho”.

La mendocina Natacha Pérez se volcó por la medicina, y dentro de unos meses se recibirá de nutricionista. “Este año arranco el último año de la carrera. Después de haber casi terminado la misma carrera en Mendoza, decidí trasladar el estudio a Buenos Aires porque era mucho más viable para mí, sobre todo en el aprendizaje, y en mi formación como futura profesional. Los tiempos son complicados. Mi vida se resume en ir y venir a las corridas. Curso en la mañana de lunes a sábado. Por lo general, para cumplir con los entrenamientos, almuerzo mi vianda en el tren y regreso a mi casa pasadas las 18. Es un esfuerzo y un gran sacrificio que hago por mí misma, porque busco lo mejor para mi futuro, que es ser licenciada en Nutrición. Más allá de esto, mi prioridad siempre fue el básquet. Disfruto este camino que elegí. Me hace muy feliz”.

Quien está dando sus primeros pasos en el estudio de la salud es su coterránea Agustina Leiva, la cual se propuso ser cardióloga. “Este año comienzo la carrera. Voy a cursar en La Plata, y hasta que no publiquen los horarios realmente no sabré como me voy a manejar. Lo que sí tengo claro es que voy a estudiar porque ahora puedo disfrutar de mis dos pasiones: el básquet y la medicina”.

Otra de las alternativas pasa por llevar adelante cursos, como viene realizando Ornella Santana; siempre orientados a la belleza y cuidado personal. “Los realice el año pasado. Busqué los horarios que tenía libre. La realidad es que los hice porque me encanta todo lo que tiene que ver con lo estético. Obvio que tengo que hacer perfeccionamiento para seguir sumando”.

En el caso de Julieta Armesto, los números son su fuerte, y por eso se inclinó a la carrera de contador público hace ya un año. Al igual que el resto de las chicas, “los tiempos son bastantes complicados, porque realmente andamos a las corridas; las que hacemos ambas cosas sabrán de lo que hablo. Es cansador, pero puedo hacer lo que me gusta y eso es lo que te motiva a seguir”.

Mientras que Sofía Aispurúa se inclinó por las relaciones públicas. Si bien se siente enfocada en el estudio, se sincera y admite que “me atrasé un poco a causa del básquet, pero porque hoy en día lo tengo como prioridad y porque al ser una universidad privada, y bancarme yo las cuotas, elijo anotarme en menos materias para no perderlas. Desde que estaba en los últimos años de secundaria sabía que era importante que siguiera una carrera, además de seguir jugando al básquet, porque esto no dura toda la vida. Con el tema de los tiempos se me hace “fácil” porque curso a la mañana y los entrenamientos son de tarde. Cuando me toca concentrar pierdo esos días de clase, pero no la regularidad porque trato de no faltar cuando no es necesario. Sé que estudiar se puede estudiar en cualquier momento de la vida, y quizás practicar deporte de alto rendimiento no. Se pueden hacer ambas tranquilamente. No es imposible”.

Emanuel Niel
prensa@cabb.com.ar
@ManuNiel
@cabboficial

Tienda CABB

Ultimas Noticias

Mini BasquetTorneos CABBEscuela Nacional de Entrenadores de BásquetbolFederal FemeninoTorneo FederalSuperLiga CABBEscuela Argentina de Arnitros de Básquetbol
Ir Arriba