Actualidad

“La Selección es un sueño, sería un premio a mi trabajo”

Fotos: Prensa Obras Basket.

Tomás Zanzottera es el nuevo protagonista de “La entrevista de la semana”. El escolta de 24 años se mete en su muy buen presente en Obras, asume su nueva función de líder en un equipo con mucha juventud, marca aspectos a mejorar, analiza su juego y personalidad y se ilusiona con un futuro en celeste y blanco.

-¿Qué les dejaron estos primeros partidos del Súper 20?
-Hay muchos pensamientos positivos para sacar, más allá del sabor amargo de la última derrota contra Ferro, porque era un partido importante para quedar segundos en el grupo y arriba de ellos. Pero esto recién comienza, venimos con muchas sensaciones positivas.

-¿Mostrarse competitivos ante todos es de lo más importante de este inicio?
-Sí, la verdad es que sí. Nos gusta competir y estar luchando todos los partidos. Contra San Lorenzo lo hicimos y también nos quedó el trago amargo, porque tuvimos la último bola, hubo un problema con el reloj y lo podíamos haber ganado. Pero es positivo que estamos compitiendo y que nos plantamos de igual a igual ante todos los rivales que nos tocaron.

-¿Qué equipo intenta ser Obras?
-Creo que la impronta que nos intenta imponer Carlos (Romano, el DT) es la intensidad y la agresividad. Somos un equipo joven, no tenemos jugadores de 35 ó 36 años con experiencia. Tenemos juventud, piernas y energía, y nuestra identidad pasa por ahí, por tratar de defender, hacer un bloque y ayudar para que una vez que recuperamos la bola o vamos al rebote, luego podamos ir hacia adelante y correr, moviéndonos con intensidad en toda la cancha.

-¿Cómo repercute el hecho de tener tantos extranjeros en el equipo?
-No es fácil, pero la gente del club se encargó de contratar jugadores que dieran con el perfil que te decía antes, ágiles, defensivos, que corran, que cuenta con poder de anotación. Se buscó eso y estamos tratando de que el sistema fluya. Es difícil jugar con cinco extranjeros, hay veces en que Pepo (Barral) está con cuatro al mismo tiempo, que son atléticos y anotadores y no tan tácticos como el jugador argentino. Pero te dan por otro lado, sacan ventajas donde a veces no las encontramos nosotros. Hay que tratar de sacarles el jugo.

-De cierta manera, a vos y a Barral les dieron las llaves del equipo de Liga Nacional. ¿Qué significa tener esa responsabilidad siendo tan jóvenes?
-Es algo muy lindo que confíen en vos, más en una institución como Obras, que es un histórico de la Liga Nacional y hace varios años que viene haciendo las cosas muy bien. Con resultados buenos y adversos, pero siempre manteniendo una línea. Este año nos tocó ser una especie de líderes junto a Pepo, más allá de que creo que el líder es Carlos, porque es un ex jugador del club, es una persona que siente la camiseta y que tiene mil equipos y vestuarios encima. Él es el que nos guía y empuja, y dentro de la cancha somos nosotros. Por ahora venimos bien. Es complicado ser líder con la juventud que tenemos, pero hace varios años que vestimos esta camiseta y conocemos el club, los dirigentes nos apoyan, acompañan e incentivan todo el tiempo, y eso nos da confianza para seguir haciéndolo.

-¿Cuál es la parte complicada de ser líder?
-Que no lo fuimos nunca, es nuestra primera vez. El año pasado teníamos a dos líderes de puta madre como Martín (Leiva) y Walter (Herrmann). Con el hecho de verlos entrenarse y trabajar, y hacer las cosas como las hacían, a uno le genera algo siendo tan joven. Estamos por ese camino nosotros, buscando la identidad del equipo y tratando de aportar nuestra energía, ganas y trabajo, intentando que los más jóvenes lo aprendan.

-¿Qué tendría que tener un buen líder en tu forma de verlo?
-Tratar de dejar todo con energía y trabajando día a día. Después, hay que poner la cara en los momentos que hay que ponerla. Creo que eso es el liderazgo. Con Pepo nos complementamos bien. Él es un poco más silencioso, yo hablo más, pero él demuestra mucho más con el ejemplo, es súper trabajador, meticuloso, llega una hora antes y se va una hora después. Sin hablar, él demuestra todo lo que está bien con el ejemplo.

-¿Encaraste esta responsabilidad de manera diferente, cambió en algo tu preparación pensando en este rol?
-Creo que sí. La responsabilidad que tomás te hace estar más concentrado y atento en todo momento. Trato de estar siempre pensando en cómo ayudar al equipo, tanto adentro como afuera de la cancha. Por ejemplo, el otro día me tocó salir y descansar, y el kinesiólogo se acercó y me dijo “aprovechá y descansá”, porque estando en el banco estoy caminando todo el tiempo, hablo con los jugadores. Entonces necesito relajarme y descansar para después estar fresco. Eso me pone contento, porque quizás en años anteriores no era protagonista, y en este año lo estamos siendo. Y queríamos que nos dieran este rol. Estamos contentos.

-Se nota que lo querías, porque en estos partidos se te vio bárbaro en cuanto a lo individual, ¿cómo te viste vos?
-Bien. Estoy tratando de ayudar al equipo en lo que necesita. Debemos seguir mejorando, en lo colectivo e individual. Por ejemplo, en el último partido nos noté ansiosos e impacientes, y es algo que trae la juventud. Quizás un jugador veterano sabe cuándo frenar la bola y se equivoca menos. Son cosas que sirven para mejorar, hay que usar la derrota para ver los errores.

-¿En qué momento está tu juego, cómo te ves como jugador?
-Estoy intentando siempre mejorar, minimizar los errores y pulir los aspectos que me faltan. Trato de crecer día a día, veo muchos videos y eso también ayuda, porque te podés ver a vos mismo y mejorás los errores que tenés.

-¿Cuáles son los aspectos que puntualmente pensás que tenés que mejorar?
-En todos los aspectos se pueden mejorar, uno siempre puede hacerlo. Lo que hacés muy bien, lo podés hacer mejor aún. Y lo que no hacés, debés mejorarlo sí o sí. Algo que siempre remarco para crecer es mi defensa. A veces me enfoco mucho o pongo la energía en la ofensiva, que siempre fue así porque es mi naturaleza, y a veces el costado defensivo lo dejo de lado. Pero en ese aspecto me gustaría mejorar mucho.

-¿Qué es Obras?
-Todo. Es mi casa, hace más de siete años que estoy en el club y es mucho. Conozco a todos en el club, tengo una relación muy buena con la dirigencia, pasa la gente y yo sigo estando. El club sigue confiando en mí también, y por eso estoy agradecido.

-¿En algún momento sentiste la necesidad de salir de la zona de confort y buscar un nuevo desafío?
-Sí, lo sentí cuando los resultados no se daban. Venimos de dos o tres años donde no se dieron los resultados, el año pasado fue malo, teníamos un lindo equipo, con la dirigencia haciendo una apuesta grande con jugadores de calidad. Fue un mal trago, y cuando termina el año uno se replantea si está bien donde está y si al club le hace bien que uno siga. Pero son momentos pasajeros porque el resultado deportivo no se da. Cuando pasa, pongo en la balanza las cosas que tengo en el club y no me iría por nada. Estoy cerca de mi casa y mi familia, vivo en un lugar hermoso, el club me da todas las llaves para abrirme puertas para seguir mejorando. Hoy soy protagonista del equipo, y no sé si en otro lado tendría eso. Me siento muy bien acá.

-Y en todo este contexto, ¿qué es la Selección Argentina para vos?
-Un sueño, nada más y nada menos que eso. Hoy quizá no lo pienso porque recién comenzamos un año que espero sea lindo con Obras. Pero quizás el día de mañana, si sigo trabajando y mejorando puedo llegar a tener la chance, y sería muy lindo.

-¿Te ponés a pensar que el formato de ventanas quizá le abre más chances a los jugadores de la Liga Nacional?
-Sí, ni hablar que uno lo piensa y sería algo muy lindo, sería un sueño poder estar ahí y compartir con los mejores jugadores del país. Hay que seguir trabajando porque esa es la zanahoria que tengo, la que corre el conejo. Sería un premio al trabajo que vengo haciendo.

-Vos tuviste buena presencia en tus inicios en formativas, pero te perdiste un poco en el camino. ¿Por qué pensás que no pudiste seguir con el resto de los chicos?
-Siempre lo pienso. El año pasado tuve la chance de viajar a China con un equipo alternativo a la Copa Stankovic, y son oportunidades que uno va teniendo y sirven para sumar experiencia. Hace dos años pude ir como sparring para entrenar y compartir con los más grandes. Hay que seguir trabajando y mejorando.

-Muchos decían que vos eras el más talentoso de tu camada…
-No, los que decían eso no saben nada de básquet (risas).

-Broma al margen, quizás pensás que hubo falta de madurez o errores que te impidieron mantener ese camino que muchos siguieron. ¿Con el paso del tiempo te diste cuenta de lo que te faltó?
-Sí, creo que sí. Quizás a uno le llega la madurez un poco más tarde o es diferente. Hoy en día me siento muy bien en ese sentido, me siento maduro, siento que adentro de la cancha tomo decisiones diferentes y veo otros aspectos. Pero te repito, tengo que seguir por este camino y tratar de mejorar. En aquel momento era joven, y en ese momento quizás uno hace cosas que recién se pone a pensar de grande. Pero también es mi forma de ser. Soy descontracturado y desfachatazo, es mi forma de jugar y me lleva a hacer cosas buenas y locas, y a veces a cometer errores. Es mi manera de ser, soy así, siempre lo fui y lo voy a bancar, no sé si voy a cambiar mi forma de ser.

-¿Sentís que hoy en día el jugador de Selección demanda hábitos que aún no terminaste de incorporar o estás en proceso de hacerlo?
-Sí, estoy en ese proceso y los estoy incorporando. Todo llevo un tiempo y un proceso. Todavía soy muy joven y tengo tiempo para mejorarlo. Todo el tiempo hay que buscar la excelencia.

Leandro Fernández
@FernandezLea
prensa@cabb.com.ar
@cabboficial

Tienda CABB
Mini BasquetTorneos CABBTorneos CABBEscuela Nacional de Entrenadores de BásquetbolFederal FemeninoTorneo FederalEscuela Argentina de Arnitros de Básquetbol
Ir Arriba