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“El entrenador argentino es un apasionado”

Foto: San Martín de Corrientes.

Sebastián González es el nuevo protagonista de “La entrevista de la semana”. El técnico de 40 años analiza su enorme presente con San Martín de Corrientes -líder de la Liga Nacional-, reflexiona sobre sus 300 partidos en la competencia, define a sus colegas y recuerda su paso como asistente de la Selección.

-¿En qué momento de la temporada se encuentra San Martín?
-Estamos bien, en un momento en el que todavía quedan varios partidos más allá de parecer el final, y restan muchas posiciones en juego por conocerse. Es una etapa de definición constante, y hay que tomarla con seriedad porque puede representar un puesto en playoffs. Nosotros, sobre todo, pensamos en no salir de los dos primeros para saltearnos una ronda.

-¿Este tramo final se hace medio pesado de cierta forma, se quiere que los playoffs comiencen cuanto antes después de tanto camino?
-Sí, es así. Estás pensando en el final y ya querés partidos importantes, pero no te podés distraer porque aún no lograste ni la clasificación. Es un momento que se hace largo, en otras ligas ya están jugando los playoffs. Pero bueno, hay que hacerse duro y trabajar las últimas situaciones que le sirvan al equipo y aumentar la intensidad de cara a lo que se viene.

-Marcaste que lo importante es quedar entre los dos primeros, pero imagino que, después de lo que fue la temporada, el objetivo es quedarse con el 1, ¿no?
-Seguro. No hay que dejar de ver su importancia, más aún mirando cómo se fue dando la temporada. Competir por el 1 es difícil, sabemos que tenemos un fixture duro y con varios juegos de visitante en lo que nos queda, pero estamos en una posición de privilegio que no queremos dejar pasar. Venimos bien, y queremos seguir con esa tendencia.

-¿Su posición, la de ser dueños del mejor récord, es el reflejo de la realidad del equipo? Porque a veces lo que dice la tabla no es tan real que digamos…
-Creo que la gran ventaja la sacamos en el inicio de la temporada, con buen rendimiento y funcionamiento. Después se ha hecho bastante parejo. En la primera fase ganamos mucho de visitante a los rivales de la Conferencia Norte, y ahora nos está costando un poco más. Y a esta altura se hace aún más difícil, porque todos están jugando cosas importantes y se ponen más fuertes las localías. Pero bueno, supimos mantener esa ventaja inicial, sin bajar mucho, y ese envión nos acompañó para estar acá. Ahora somos parte de un grupo de muchos equipos parejos que están para pelear cosas importantes.

-¿En qué llegan bien y en qué tienen que trabajar más rumbo a los playoffs?
-Sabemos cuáles son nuestros fuertes, y cuando los podemos imponer somos un equipo muy peligroso. Sabemos de nuestro ataque rápido, de nuestra versatilidad para anotar puntos en diferentes posiciones, con especialistas en varios rubros. Nuestra defensa, al tener variantes, la sabemos aprovechar bien con gente grande para ocupar espacios. Y cuando le podemos aplicar intensidad, lo hacemos muy bien. Eso lo fuimos puliendo y es lo que nos tiene que identificar en los playoffs. Después tenemos situaciones para corregir y disimular que las conocemos.

-¿Imaginás unos playoffs durísimos en la Norte? Se está dando una tendencia súper pareja en esta parte final.
-Sí, totalmente. Van a quedar afuera de playoffs equipos que se han preparado para estar entre los cuatro mejores de la zona y la competencia. Eso habla de lo duro que será, lo difícil que vendrá cada partido. Así que sólamente hay que pensar en el primer cruce, que ojalá sea en semifinal de Conferencia, porque te da un aire para llegar recuperado físicamente después de una temporada bastante larga.

-¿Qué les enseñó el golpe del Súper 4? Porque lo organizaron pensado como una fiesta y terminó con derrota en la final.
-En momentos difíciles nunca habíamos estado en aprietos con un equipo al que no le podíamos anotar. Siempre habíamos tenido otros problemas, pero no ese. Esa defensa de San Lorenzo que nos bloqueó y nos dejó sin variantes para anotar fue el aprendizaje para saber a dónde recurrir un poco más fino en los momentos duros.

-¿Para qué está San Martín?
-Para pelear arriba. Queremos jugar la final de Conferencia, y ojalá podamos estar en la gran final. Una vez ahí, obvio que querés ser campeón. Sabemos que no es fácil, respetamos mucho a los rivales y hay que ir día a día. También queremos pelear arriba por lo que hemos generado y lo que sentimos que pudimos hacer en la cancha durante el año.

-En ese “hemos generado” que decís. ¿Sentís que asumen el cartel de candidatos o favoritos, o lo esquivan?
-Creo que lo asumimos y tenemos ganas de serlo. Esto no quita el respeto a otros equipos, no tenemos ganado nada ni más derecho que otros. Sólo ganamos la localía para el primer playoff. Ahora hay que ratificar todo, ahora hay que estar duros y tenemos fe. Creemos que estamos a la altura y podemos pelear por algo.

-Hace unos días llegaste a 300 partidos dirigidos en la Liga Nacional. ¿Qué significó?
-Me sentí muy reconfortado. Es un orgullo grande tener esa cantidad de partidos en un país con una gran cantidad de buenos entrenadores, donde hay una Liga tan competitiva. Llegar a una cifra que marca un punto te hace mirar el recorrido. No te distraés y querés ir por más, pero la verdad es que me sorprendió mucho y me puso contento en lo personal. Hablaba con mi familia y sentía que no es fácil dentro de una competencia así.

-¿Cómo es dirigir en esta Liga Nacional? Te lo pregunto porque muchos de los entrenadores de más nombre fueron dejando en claro que sienten un enorme desgaste.
-El desgaste es un placer. Uno tiene que aprender a vivir no sólamente en lo deportivo, que su vida sea más placentera disfrutando los tiempos con la familia y otras cosas, y eso es lo que te quita un poco el espacio que ocupa constantemente el trabajo. No es un sacrificio, es un esfuerzo que te da placer. Somos iluminados que podemos hacer lo que nos gusta, y desarrollarlo con gente que le gusta lo que hacés. Dentro de eso, si uno aprende a convivir y a respetar otros tiempos, lo va disfrutando más. Tengo 300 partidos, que no son muchos a comparación de otros pero sí son muchos para mi, y siento que he aprendido un poco eso, en salir un poco de la vorágine y disfrutar otras cosas que al principio no me pasaba tanto.

-¿Aprendiste a disfrutar más de lo que se sufre?
-Sí. Más que sufrimiento es estar tan abocado a una cosa que te gusta y no te das cuenta del tiempo que pasás en ella. Cuando lo vas haciendo, van pasando cosas al costado que también son muy importantes, como el crecimiento de tus hijos, y hay que darles el valor y tiempo necesario también. Una vez que aprendés a combinarlo dentro de una Liga tan exigente y con viajes tan largos, me parece que te da un poquito más de placer. La experiencia te enseña a delegar un poco más.

-Intuyo que estás en un buen momento de madurez profesional. ¿Es así?
-Puede ser. Lo lindo que tiene esto es que hay desafíos constantes y vas aprendiendo todo el tiempo. Toda temporada es diferente a la anterior en todo sentido, desde los grupos, lo personal, lo deportivo. Ahora estoy disfrutando mucho con un equipo que trabaja bien, con un grupo y cuerpo técnico bárbaro y estoy contento con eso.

-¿Cómo definirías al entrenador argentino?
-Como un apasionado. Las ganas y el aprendizaje constante son lo que mueven esas obras de trabajo. También, lo que lo define es que sin los recursos excelentes, siempre te adaptás para hacer lo mejor posible y tratar de convencer al personal. Y no hablo sólo del entrenador de Liga, sino del de divisiones inferiores, de todos los que hay en Argentina, porque en los clubes tenés que completar el trabajo que no se hace en las escuelas. El entrenador argentino es muy apasionado para estar constantemente dispuesto para responder todas las necesidades que el jugador de cualquier edad requiere. Y con eso nos caracterizan internacionalmente también, no sólo a los jugadores.

-Dentro de todos los desafíos y metas de tu carrera. ¿Qué significó la experiencia como asistente con la Selección Argentina?
-La Selección siempre es lo máximo en todo sentido y todos queremos estar compartiendo con grandes jugadores y entrenadores. Cuando voy a la Selección siento que estoy aprendiendo muchísimo, con todos los que me tocó, que además de grandes personas son grandes profesionales que te hacen mejor. Para mi es un placer y un orgullo pasar por ahí, y siempre voy a disfrutarlo al máximo.

-¿Qué ves de la Selección rumbo a lo que se viene?
-Veo un futuro muy alentador, en jugadores y entrenadores. Lo que veo también es que habrá una forma diferente de encarar las cosas, porque la competencia será diferente y se podrá abrir a muchos más jugadores con el tema de las ventanas. Hay un buen material joven, y también del que está entre los 25 y 30/32 años que quizás estuvieron un poco tapados por los monstruos que estuvieron durante mucho tiempo. Hay muchos jugadores, y Sergio (Hernández) y Silvio (Santander) tendrán que ir buscando la forma de llenar esos espacios nuevos. Estoy esperando para ver cómo lo hacen, porque me parece que Argentina tendrá variantes para encarar estos desafíos.

Leandro Fernández
@FernandezLea
prensa@cabb.com.ar
@cabboficial

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